domingo, 13 de octubre de 2013

TOTAL, UN MUERTO DE HAMBRE


 Hace meses que no publico ningún post. Puede que haya sidoun descanso o puede que haya sido fruto del artargo de que todo sigue igual, pero como estoy de acuerdo con lo que dijo Manuel Vicent en su columna del domingo pasado en El País: "Un ciudadano debe considerarse amortizado, descatalogado o realmente muerto cuando ya no se sorprende de nada y admite de antemano que las cosas son como son y nada se puede hacer para cambiarlas. Un ciudadano seguirá siendo joven a cualquier edad mientras contemple con la virginidad en los ojos la vida a su alrededor como si fuera un milagro que se renueva a su antojo todos los días".Rebeldía
Voy a publicar esta magnífica reflexión que he recibido de un amigo, espero que no le importe al autor, muy al contrario, gracias.
 

PIETR PISKOZUB, ha muerto de hambre ayer miércoles en Sevilla, en un albergue municipal. Pietr tenía 23 años, era polaco. Había sido dado de alta el día anterior en el Hospital Virgen del Rocío de la ciudad. Y al darle el alta se encontró sólo y sin dinero y enfermo y a punto de morirse (¡qué ojo clínico el de los médicos para dar altas de ahorro presupuestario y definitivo, muerte por medio¡).
 Se murió en el albergue municipal, en un sofá. Se dieron cuenta porque pasaba tiempo y había que irse. Lo taparon con una chaqueta y al depósito, para esperar la identificación si es posible y si no lo enterraran, como se decía antes, por pobre de solemnidad.
Tenemos un alcalde de derechas, exmagistrado, predicador de sus bondades y prometedor de futuros perfectos. Pero se le ha muerto en dependencias municipales un hombre de 23 años, de ¡inanición¡. De hambre. Magnifico, señor alcalde de Sevilla. Una honra.
 Tenemos un gobierno autonómico de izquierdas, una coalición de PSOE e IU. Iban a garantizar desde los tiempos del ido Griñán los derechos sociales y sanitarios. Pero dejaron en la calle desde el Hospital Virgen del Rocío a un hombre de 23 años, enfermo del tó, que se ha muerto al día siguiente de inanición. ¡De hambre! ¿Qué va a decir ahora la presidenta del gobierno andaluz? ¿Qué va a decir el vicepresidente del gobierno andaluz?.
 Tenemos un gobierno de España de derechas de toda la vida. Una ministra de Sanidad que cuenta el relato de los siete cabritos y su mamá que cosió al lobo en un hospital publico para ponerle piedras y ahorar, como en Andalucia, con Pietr. Ministra que se benfició de los trapicheos politicos de familiares pero que considera que la ética le permite ahorrar en salud para que los extranjeros mueran de inanición dados de alta en un hospital público, siguiendo el ejemplo del lobo y sus piedras. Lo que ocurre es que Pietr no era un lobo. 
Tenemos una ciudad católica expositiva de sus devociones. Un arzobispo que se sube en escaleras con sayas medievales a coronar con  oro a imágenes de madera de la Madre de Dios - que parió en un pesebre a un niño desnudo cuyo reino no es de este mundo y maldita la falta que le hacen las coronas de oro a su madre bendita - y un obispo auxiliar. La noticia de ayer era que una hermandad, la de La Lanzada, no dejaba entrar en su templo a otra hermandad, la de Montesino porque cuesta mucho que la imagen de la Virgen se aloje alli. Ejemplar. Y el arzobispo mudo, como Tomás de Aquino. Y su auxiliar inhabilitado y multado por el Audiencia Nacional a causa de sus penosas gestiones en una entidad de crédito. Y Nuestro Señor muerto en la cruz, paseándose por Sevilla para ver si encuentra a Pietr Piskozub para darle aliento y calor. Pero está muerto por que los médicos del Virgen del Rocío, la gerencia del hospital, los trabajadores sociales, los empleados municipales han cumplido con sus obligaciones, y el arzobispo, su auxiliar y las hermanadades con las suyas. Pietr se ha muerto de hambre en Sevilla, con sesenta y seis mil cofrades y las entradas de turistas en la Catedral aumentando un 8% para gozo y prez de los canónigos y de Palacio.
 Seguro que a alguien se le ocurre organizar la celebración de una misa por el muchacho muerto, ya que era polaco y por tanto debía ser católico. Por las calles de Sevilla la voz del profeta bíblico grita: ¡¡¡¡¡Misericordia quiero y no sacrificio¡¡¡¡¡.
 Alberto Revuelta
Alberto J. Revuelta Lucerga
Abogado
Bufete Molino Revuelta

lunes, 5 de agosto de 2013

LXX ASAMBLEA GENERAL CÁRITAS ESPAÑOLA, DECLARACIÓN FINAL

La  70ª  asamblea  de Cáritas Española se ha celebrado este año en el Escorial, los dias 28-30 de junio de 2013. La Declaración final tiene un aire muy diferente que la de otros años. Yo le llamo el efecto Francisco. Esto es lo que tiene la iglesia, es  extremadamente disciplinada. A Papa carca, doctrina carca o como es el caso de Cáritas en anteriores asambleas, disimulas tu disgusto con la situación y dices cosas entre líneas, porque si no te censuran. Esta declaración es la que hubieran deseado hacer otros años pero el Sr. Rouco la hubiera prohibido de inmediato. 

Así lo hizo con el manifieato de la JOC  y la HOAC el año pasado prohibiendo su lectura en las parroquias madrileñas. Si os acordáis era un comunicado pacato, prudentísimo,  pero se posicionaba contra la reforma laboral de su amigo y compinche Rajoy. enseguida  prohibió su lectura y dijo que no era el pensamiento de la diócesis. Demostró dos cosas con ello: 1º) No tiene  ni puñeta idea de Eclesiología, se cree, el hombre, que la diócesis es el obispo y los de su cuerda. Los demás cristianos no tenemos pensamiento. 2º) Está màs de acuerdo con el pensamiento neoliberal que con el pensamiento de Jesús y su reino. ¡Qué duro!  

Este es el texto completo de la declaración final:
Los representantes de las 70 Cáritas Diocesanas de la Confederación Cáritas Española, reunidos en la 70ª Asamblea General celebrada en El Escorial del 28 al 30 de junio de 2013, manifestamos públicamente nuestra profunda preocupación y rechazo ante las dramáticas situaciones que estamos viviendo en la sociedad española y que afectan a millones de personas.
Cáritas está acompañando a diario situaciones desesperadas y desesperanzadoras, cada una de las cuales tienen detrás vida, rostro y nombre concretos: miles de caras y miles de vidas de quienes son víctimas de modelo injusto que, bajo el argumento de la racionalización del gasto y la sostenibilidad económica, es incapaz de anteponer el bien común al beneficio individual.
Creemos que la pobreza es evitable siempre, también en tiempos de crisis. Este es el objetivo de nuestro trabajo en cada uno de los ámbitos territoriales de Cáritas, donde, en el seno mismo de la Iglesia y de las comunidades cristianas, trabajamos cada día por la justicia.
Como recuerda el Papa Francisco, “la deuda social exige la realización de la justicia social. Juntas, nos interpelan a todos los actores sociales, en particular al Estado, a la dirigencia política, al capital financiero, los empresarios, agropecuarios o industriales, sindicatos, las Iglesias y demás organizaciones sociales”.
Denunciamos, por ello, la adopción de decisiones políticas, legislativas y económicas que están generando ya, ahora mismo, el sufrimiento de las personas afectadas, tal como pone de manifiesto la realidad cotidiana de nuestra acción y los informes que hemos elaborado y presentado públicamente. Esta falta de horizontes y perspectivas podría tener unas consecuencias muy negativas para el futuro de la sociedad española, incluso a corto plazo.
Las personas empobrecidas no son responsables de una crisis económica que las castiga con tanta intensidad. No queremos resignarnos a un modelo de vida caracterizado por la precariedad y un retroceso en el reconocimiento y disfrute de los derechos humanos. Tampoco aceptamos un proceso de fractura social legitimado por una desigualdad creciente.
En el último año hemos asistido a un importante número de reformas legislativas que, lejos de avanzar en la solución a la crisis, han supuesto una pérdida de derechos sociales inherentes a la dignidad de la persona.
Algunos ejemplos de ese retroceso afectan a la vivienda, sosteniéndola como un bien de inversión antes que como un derecho; a la salud, transformándola en una mera contraprestación y excluyendo a los migrantes en situación irregular; al acceso a la justicia, imponiendo tasas judiciales; o al trabajo, con medidas que no estimulan la contratación y sí, en cambio, perjudican el empleo, como muestran los datos de la última Encuesta de Población Activa.
Las reformas legislativas pendientes de aprobación agravan aún más este panorama. Un ejemplo claro es la anunciada reforma de la Administración local, que, bajo los criterios de racionalización y sostenibilidad, supondrá alejar de las personas servicios tan esenciales como la salud, la educación o los servicios sociales. De producirse, estaríamos asistiendo a una involución social y a la adopción de modelos de intervención basados en la emergencia y en el asistencialismo, que ya hemos conocido en otras épocas y que fracasaron.
Otros ejemplos similares son las reformas relacionadas con el sistema de justicia, en especial, las que afectan al Código Penal y al Código Procesal Penal, que, de mantener su redacción actual, daría lugar a situaciones injustas, como, por ejemplo, la sanción a quienes acojan a personas inmigradas en situación irregular, y la de la justicia gratuita, que supondría dejar fuera del sistema de protección a una parte importante de la población.
Junto a ello, la prioridad económica que se marca en los Presupuestos Generales del Estado para 2013 añade un motivo más de preocupación, al consagrar la reducción del gasto para garantizar, supuestamente, el principio de estabilidad, pero sin que se aborden con igual intensidad la aplicación de unas adecuadas políticas fiscales redistributivas, la lucha contra la evasión fiscal o la tasa para las transacciones financieras.
De igual forma, mostramos nuestra honda preocupación ante el drástico recorte de la Ayuda Oficinal al Desarrollo (AOD) en España, que pone en peligro el sistema de cooperación internacional y nos aleja del objetivo de lograr un cambio cualitativo global y de mejorar la atención a las personas y sus derechos, ya vivan en nuestro país o en regiones empobrecidas.
Este conjunto de decisiones tienen un importante impacto en la garantía de los derechos, las políticas sociales y la lucha contra la pobreza y la exclusión. Y lo que debería entenderse como una inversión social y el estímulo de una política de prevención por parte del Estado, garante de derechos, se reduce drásticamente y pone en riesgo la cohesión social al permitir que el escándalo que supone la brecha cada día mayor entre las capas más ricas y las más pobres de nuestra sociedad siga creciendo.
“Nos acostumbramos a levantarnos cada día –ha dicho Francisco-- como si no pudiera ser de otra manera,  nos acostumbramos a la violencia como algo infaltable en las noticias, nos acostumbramos al paisaje natural de la pobreza y de la miseria caminando por las calles de nuestra ciudad”.
Nosotros, desde la unidad y la realidad compartida cada día en Cáritas con los últimos y no atendidos que llaman a nuestras puertas, queremos decir que no nos acostumbramos a la violencia de la pobreza, de la desigualdad y de la injusticia. Es más, llamamos a la responsabilidad personal y comunitaria para asumir un papel cada vez más activo y participativo en los procesos de transformación social, desde un estilo de vida basado en la austeridad y la sencillez evangélicas, como inspiración de una sociedad más acogedora, fraterna y accesible.

Desde esta convicción, los participantes en esta 70ª Asamblea de Cáritas trasladamos a todos un mensaje de esperanza y una propuesta renovada de compromiso, de trabajo y de consenso social para construir un modelo generador de oportunidades y garante del pleno acceso a los derechos de los más vulnerables, que sitúe a las personas empobrecidas en el centro de la toma de decisiones y que asuma como principios éticos de gobierno la dignidad de la persona y la búsqueda del bien común por encima del beneficio económico y el provecho de unos pocos.

domingo, 23 de junio de 2013

Lo llaman justicia pero dudo que lo sea

El País daba el día 20 de este mes esta noticia: Miguel Blesa, al salir de prisión: “Quiero un juez imparcial”
Miguel Blesa, expresidente de Caja Madrid, ha salido de prisión. Ha pasado 15 días en la cárcel madrileña de Soto del Real, después de que el juez Elpidio José Silva decretara la prisión sin fianza por su gestión en la compra del City National Bank de Florida. El propio juez Silva ha redactado esta tarde el auto de excarcelación. Al salir de prisión, Blesa ha declarado a los periodistas congregados a las puertas de Soto del Real: “Quiero un juez imparcial”.
Ante la pregunta de si se sentía culpable por algo, ha señalado que no. No se arrepiente "de nada", ha asegurado en las breves declaraciones que ha realizado. Ha insistido en que que ha sido "injustamente acusado de dos delitos" y que lo "único" que desea es que su causa se esclarezca "con un juez imparcial".

Otro medio de comunicación menos convencional, El Mundo Today presentaba la noticia de una forma más adecuada a la sustancia del asunto: Blesa sale de la cárcel tras llevar a la quiebra Soto del Real. 
Miguel Blesa ha sido excarcelado esta tarde después de que Instituciones Penitenciarias alertara al Ministerio del Interior de que el expresidente de Caja Madrid estaba llevando a la quiebra la prisión de Soto del Real, en la que se encontraba internado desde hacía menos de dos semanas.
Se ha tomado la decisión de excarcelarle ante el temor de que el exbanquero pudiera comprometer el sistema penitenciario del país. “Es extraordinario, ha estado solo unos días y ya debemos millones de euros a varios bancos, no sabemos qué ha podido ocurrir”, o lo soltábamos o teníamos que cerrar la prisión”, ha declarado el alcaide.

Para los ciudadanos de a pie, como yo, esto es el mundo al revés. Un supuesto ladrón recurre su condena y los jueces le excarcelan. Sale de la cárcel pidiendo a gritos  un juez imparcial y proclamando que no se arrepiente de nada, que ha sido injustamente acusado. Un señor, es una forma de expresarse, que arruinó Bankia y nos ha hecho a todos los españoles mucho más pobres. Perdón a la mayoría, porque él y sus cómplices son  mucho más ricos.
Reverso de la medalla: el juez Elpidio José Silva, se la tiene que envainar y decretar la excarcelación de este presunto ladrón solo dos días después de que se viera apremiado, por la cantidad de presiones que sufría, a pedir amparo al Poder Judicial, que por supuesto no ha abierto la boca.

¡Parece mentira que estas cosas ocurran en el mundo! ¡Claro, tenían que ser argentinos...!















Esto es un misterio, pero aún yo, un completo inexperto, se da cuenta de que aquí hay gato encerrado. Y recuerda frases célebres, por lo indecentes, de Federico Trillo como aquella con que tranquilizaba a Aznar y que todo el mundo da por auténtica: "Tranquilo, José Mary, yo tengo controlada  la justicia".  Está clarísimo,  según parece, hay jueces que en vez de guiarse por las leyes e impartir justicia  están controlados por otros poderes, digamos el gobierno, de lo que Trillo presumía, digamos los banqueros a cuyo gremio pertenece El Sr. Blesa o digamos por otras mafias, nacionales o extranjeras.  Aunque me imagino que entre ellos se ayudarán. No olvidemos que este señor, arruinador de Bankia, es un amigo íntimo de Aznar. ¿No estará Trillo detrás de todo este asunto? ¿Le habéis visto por Madrid? No es probablemente necesario, corruptos hay para exportar.

domingo, 9 de junio de 2013

Mariano Rajoy, Deseado, Felón y Tigrekán

He estado recordando los motes de los reyes españoles para encontrar alguno que pudiera ser  adecuado para asignarle a Mariano Rajoy. Ya se que no le podemos equiparar a un rey a este gallego que nos gobierna,ni creo que él tenga ninguna pretensión de ello, si fuera Aznar sería otro cantar,  me hubiera  dado un premio, pues él se cree digno del trono y merecedor de esa u otra cualquier dignidad.


Lo cierto es que he  encontrado un mote  que  describe de forma perfecta a Rajoy como gobernante. Se lo pusieron los madrileños a Fernado VII. No es un mote, son tres. Primero lo llamaron "el Deseado" pero pronto tuvieron que cambiar de parecer y le apodaron " el Felón". He encontrado esta sencilla pero muy lúcida explicación: "Felón quiere decir que falta o ha faltado a la fidelidad. A Fernando Vll, se le llamó asi por sus sucesivas traiciones a unos y a otros. Hizo  tanto daño a España, que empezó bautizándosele como El Deseado, con mayúscula; siguieron como El Rey Felón, pero la cosa no acabó aquí tuvieron que terminar llamándole  Tigrekán". 






Una sencilla  explicación sin entrar en detalles: 1) El Deseado: después de la Guerra de   la Independencia llegó a España desde su exilio en Francia deseado por todos y haciendo toda clase de promesas par bien  del pueblo. No cumplió ni una. 2) Naturalmente lo calificaron  como lo que era Un Felón, como no es una palabra al uso vamos al diccionario de la Rae que da  como sinónimos: traidor, desleal. 3) Pero la cosa no acabó  en eso, terminaron llamándole Tigrekan  comparándole con un sátrapa asiático, o sea gobernante caracterizado por su apego  al poder y falta de escrúpulos o humanidad a la hora de ejercerlo. 

Mariano Rajoy está claro que fue deseado por una mayoría de españoles que le votaron en base a sus promesas. Es aún más patente que no ha cumplido ni una de ellas. Buen alguna si , aquellas que recortan las libertades de los españoles. Y solo tenemos que abrir los ojos un poquito para ver con qué falta de sensibilidad, escrúpulos y humanidad está aplicando medidas contra el bien de los españoles y además, haciendo honor a su apodo, lo hace con felonía y lo dudan recuerden: " me duele mucho, pero es por el bien de todos los españoles, no hay más remedio de hacer lo que hay que hacer" ¡Que tipo más felón! O sea mentiroso.


Nos tratan de tontos
Os recomiendo que leáis el artículo de Europapres.es del 4 de Noviembre del 2011 que resume bien las promesas de Rajoy. Le voy meter la tijera a todo menos pensiones, sanidad y educación




miércoles, 29 de mayo de 2013

El Papa Francisco y la crisis

Si habéis leído las dos últimas entradas puede que tendáis a pensar que la postura del Cardenal de  Madrid sobre la crisis que expresa en un lenguaje errático es lo que piensan todos los Obispos. Tendemos a generalizar.

Un discurso del actual papa a unos embajadores que presentaban sus cartas credenciales el 16 de Mayo pone de manifiesto que hay obispos que con la libertad que les da su fe, si  hacen análisis de la crisis y la juzgan a la luz del evangelio y se ponen a favor de los pobres y recriminan a los poderosos, o sea ejercen su oficio profético o lo que sea. Sencillamente cumplen con su obligación. He copiado desde esta página:  Discurso del Papa Francisco a un grupo de embajadores. No es un discurso aislado podéis leer también El Papa contra la visión economicista de la sociedad

Acaso sea demasiado, viendo desde donde venimos- Esto se queda para Francisco II

Señores embajadores:

Me alegra recibirlos con ocasión de la presentación de sus Cartas credenciales como Embajadores extraordinarios y plenipotenciarios de sus respectivos países antela Santa Sede: Kirguistán, Antigua y Barbuda, el Gran Ducado de Luxemburgo y Botswana. Las amables palabras que me han dirigido, y que agradezco profundamente, manifiestan los deseos de los Jefes de Estado de sus respectivos países de que las relaciones de estima y de cooperación con la Santa Sede se desarrollen. Les agradeceré que les hagan llegar mis sentimientos de gratitud y respeto, asegurándoles mis oraciones por sus personas y por sus conciudadanos.
Señores Embajadores, la humanidad está viviendo en este momento un giro histórico que podemos ver en los adelantos que se producen en diversos campos. Son de alabar los avances que contribuyen al auténtico bienestar de la humanidad, como, por ejemplo, en el ámbito de la salud, de la educación y de la comunicación. Sin embargo, no podemos olvidar que la mayoría de los hombres y mujeres de nuestro tiempo siguen viviendo precariamente el día a día, con consecuencias funestas. Algunas patologías van en aumento, con sus secuelas psicológicas; el miedo y la desesperación se apoderan del corazón de numerosas personas, incluso en los así llamados países ricos; la alegría de vivir se va apagando; la falta de respeto y la violencia aumentan; la pobreza es cada vez más patente. Hay que luchar para vivir, y a menudo, para vivir sin dignidad. Una de las causas de esta situación, en mi opinión, se encuentra en la relación que hemos establecido con el dinero, aceptando su predominio sobre nosotros y nuestras sociedades. De manera que la crisis financiera que atravesamos nos hace olvidar que en su origen hay una profunda crisis antropológica. ¡La negación de la primacía del hombre! Hemos creado nuevos ídolos. La adoración del antiguo becerro de oro (cf. Ex 32, 15-34) ha encontrado una versión nueva y despiadada en el fetichismo del dinero y en la dictadura de la economía sin un rostro y un objetivo verdaderamente humano.
La crisis mundial que afecta a las finanzas y a la economía pone de manifiesto sus desequilibrios y, sobre todo, la grave carencia de su orientación antropológica, que reduce al hombre a una sola de sus necesidades: el consumo. Y peor todavía, hoy se considera al ser humano en sí mismo como un bien de consumo, que se puede usar y luego tirar. Hemos dado inicio a la cultura del “descarte”. Esta deriva se verifica a nivel individual y social. Y, además, se promueve. En este contexto, la solidaridad, que es el tesoro de los pobres, se considera a menudo contraproducente, contraria a la razón financiera y económica. Mientras las ganancias de unos pocos van creciendo exponencialmente, las de la mayoría disminuyen. Este desequilibrio proviene de ideologías que defienden la autonomía absoluta de los mercados y la especulación financiera, negando el derecho de control de los Estados, encargados de velar por el bien común. Se instaura una nueva tiranía invisible, a veces virtual, que impone, de forma unilateral e implacable, sus leyes y sus reglas. Además, la deuda y sus intereses alejan a los Países de las posibilidades reales de su economía y a los ciudadanos de su poder adquisitivo real. A todo ello se añade, una corrupción ramificada y una evasión fiscal egoísta, que han asumido dimensiones mundiales. El afán de poder y de tener no tiene límites.
Tras esta actitud se esconde el rechazo de la ética, el rechazo de Dios. Igual que la solidaridad, también la ética molesta. Se considera contraproducente; demasiado humana, porque relativiza el dinero y el poder; una amenaza, porque condena la manipulación y la degradación de la persona. Porque la ética lleva a Dios, que está fuera de las categorías del mercado. Para los agentes financieros, económicos y políticos, Dios es incontrolable, inmanejable, incluso peligroso, porque llama al hombre a su plena realización y a la independencia de cualquier tipo de esclavitud. La ética -una ética no ideologizada, naturalmente- permite, en mi opinión, crear un equilibrio y un orden social más humano. En este sentido, animo a los expertos financieros y a los gobernantes de sus Países a considerar las palabras de San Juan Crisóstomo: "No compartir con los pobres los propios bienes es robarles y quitarles la vida. No son nuestros los bienes que tenemos, sino suyos" (Homilía sobre Lázaro, 1, 6: PG 48, 992D).
Queridos Embajadores, sería conveniente realizar una reforma financiera que fuera ética y, a su vez, que comportara una reforma económica beneficiosa para todos. Esto requeriría un cambio de actitud enérgico por parte de los dirigentes políticos. Les exhorto a que afronten este reto, con determinación y visión de futuro, teniendo en cuenta, por supuesto,  la especificidad de cada contexto. ¡El dinero debe servir y no gobernar! El Papa ama a todos, ricos y pobres; pero el Papa tiene la obligación, en nombre de Cristo, de recordar que los ricos deben ayudar a los pobres, respetarlos, promocionarlos. El Papa exhorta a la solidaridad desinteresada y a una vuelta de la economía y las finanzas a la ética en favor del hombre.
La Iglesia, por su parte, siempre se esfuerza por el desarrollo integral de las personas. En este sentido, insiste en que el bien común no debe ser un simple añadido, una simple idea secundaria en un programa político. La Iglesia invita a los gobernantes a estar verdaderamente al servicio del bien común de sus pueblos. Exhorta a los poderes financieros a tener en cuenta la ética y la solidaridad. ¿Y por qué no acudir a Dios para que inspire los propios planes? Se formará una nueva mentalidad política y económica que ayudará a transformar la dicotomía absoluta entre la esfera económica y social en una sana convivencia.
Por último, saludo con afecto, a través de ustedes, a los Pastores y a los fieles de las comunidades católicas de sus Países. Les invito a ser testigos valientes y gozosos de la fe y del amor fraterno siguiendo a Cristo. ¡No tengan miedo de contribuir al desarrollo de sus países mediante iniciativas y actitudes inspiradas en las Sagradas Escrituras! Y ahora que comienzan su misión, les expreso, señores Embajadores, mis mejores deseos, asegurándoles la cooperación de la Curia Romana para el cumplimiento de su función. Con este fin, invoco complacido, sobre ustedes, sus familiares y colaboradores, la abundancia de las bendiciones divinas. Gracias.

viernes, 24 de mayo de 2013

Carta a Rouco


El 25 de Abril publicaba  Eclesalia un artículo de Amelia Sánchez un artículo que os ofrezco gracias a que la revista permite que lo haga si, como he hecho, se deja claro su procedencia y autoría. Ni que decir tengo que suscribo la totalidad de lo que se afirma en él. Podíamos ampliar la denuncia de los silencios pero solo le voy a preguntar al señor Rouco cómo es que un hombre tan preocupado por la caridad no ha protestado enérgicamente cuando esta semana se ha sabido que la Consejería de Trabajo   de Madrid, su diócesis, ha dado orden de priorizar en la contratación a los parados que cobran subsidio y no, como se venía haciendo, a aquellos que son de larga duración y no tienen ningún tipo de ayuda o ingresos, ¿Eso es caridad, eso es amor al prójimo? Inmediatamente se viene a la cabeza aquello que se le ocurrió peligroso predicador judío que se invento el cuentecillo del buen samaritano  "Casualmente, bajaba por aquel camino un sacerdote y, al verle, dio un rodeo", que cosas tenía Jesús.

Mitra chupete Siro LópezPERMÍTANOS TRES REFLEXIONES, MONSEÑOR
AMELIA SÁNCHEZ, tonomeli@hotmail.com
VITORIA-GASTEIZ.

ECLESALIA, 25/04/13.- En el preciso momento en que el pasado lunes 15 de abril, el Presidente del Gobierno, obsequiaba al Obispo de Roma con la entrega de la camiseta de la “Roja”, por cierto, será por lo de la “Marca España”; en Madrid, Monseñor Rouco Varela abría la asamblea plenaria de los obispos españoles, mostrando su descontento con el Gobierno, por su supuesta indolencia para resolver las cuestiones del aborto. “No es fácil entender que todavía no se cuente ni siquiera con un anteproyecto de Ley que permita una protección eficaz del derecho a la vida de aquellos seres humanos inocentes… sangrante problema social que está teniendo efectos palpables en la demografía. España envejece y se debilita”.
Del matrimonio entre parejas del mismo sexo, que atañe, dijo: “a la estructuración básica de la vida social. Se trata de proteger adecuadamente un derecho tan básico de los niños como es el de tener una clara relación de filiación con un padre y una madre, o el de ser educados con seguridad jurídica como futuros esposos o esposas. “
De la formación ética y religiosa,” demasiado permeable al relativismo y la ideología de género “.
Permítanos solo tres reflexiones a sus palabras, Monseñor.
En primer lugar, que consideramos que está en su perfecto derecho de hacer tales manifestaciones, a título personal, o en representación de la Conferencia Episcopal si es el caso, y no solo eso, sino que también lo está en pedir al Gobierno, con todos los medios que le otorga el estado de derecho, la plasmación de lo que pide en el papel del B.O.E. ¡Faltaría más! Puede hacerlo al igual que cualquier ciudadano o cualquier otro grupo, puede pedir lo contrario.
Ahora bien, Monseñor, lo que no debe olvidar, es que la modulación de la estructura jurídica del estado de derecho, corresponde en exclusiva al poder civil, mediante las leyes que elabora o convalida el parlamento como expresión de la voluntad general de la ciudadanía, nunca al poder religioso, expresión de una parte de esa ciudadanía. Ya sabe, aquello de “A Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César”.
Por último Monseñor, nos gustaría oírle a Vd., y en general a la jerarquía de la Iglesia Católica (alguna excepción sí que hay), un discurso claro y alto y una denuncia profética ante determinadas actuaciones del poder civil, que entendemos dañan brutalmente, a esos niños, a esas familias y en general a los más desprotegidos de la sociedad.
Pongamos unos ejemplos:
¿Por qué no dijo nada, cuando se les retiró el pasado año “la tarjeta sanitaria”, a los 150.000 sin papeles, o inmigrantes “irregulares”, que quedaron fuera del sistema sanitario común, salvo en determinadas situaciones o urgencia?
¿Por qué no se oye su rotunda voz, ni en general la de la jerarquía, cuando según la última E.P.A., el número de los desempleados bordea los seis millones de personas, de las que más de 2.600.000 no perciben ninguna prestación, y mas de 1.800.000, perciben un subsidio de 426 € mensuales o los 400 € del Plan Prepara?
¿Por qué no hemos oído una sola palabra cuando la reforma laboral de febrero de 2.012, posibilita el despido de trabajadores a través de un E.R.E., sin necesidad de autorización administrativa, conlleva el riesgo de desaparición del convenio colectivo, establece contratos indefinidos con un período de prueba de un año, y su resultado es que ha generado una subida en el número de parados, de 380.000 en un solo año?
¿Dónde está la defensa de los jóvenes, cuando el desempleo entre dicho colectivo supera el 55% de su población y muchos de ellos ya han tenido que emprender el camino de la emigración, a Inglaterra, Alemania, Países Nórdicos, Arabia Saudita, Emiratos árabes…?
¿Y cuando ya, esos hogares, que tienen a todos sus miembros activos en desempleo, son más de 1.750.000? ¿Por qué este sangrante silencio?
¿Y cuando tenemos el 27% de los ciudadanos del estado viviendo por debajo del umbral de la pobreza (menos de 7.300 € año) y también hay silencio…?
Qué poco se dice, por parte de de esa jerarquía eclesiástica, de todos los que han perdido su única vivienda como consecuencia de los desahucios.
Cuando a causa de la crisis el 25% de los niños españoles menores de de 16 años sufre malnutrición y sin embargo se quitan las becas comedor sabiendo que la dieta diaria en la escuela es la única garantía para muchas familias de alimentar de forma equilibrada a sus hijos ¿Tampoco esto merece una palabra de denuncia?
Cuando sabemos que el 30% de de los hijos de familias que subsisten con menos de 640€ al mes no consigue el graduado escolar. ¿Acaso no es tampoco momento adecuado para defender a los niños?
¿Acaso, todas las situaciones relatadas no son un atentado a la familia? ¿O el atentado a la familia, sigue pensando, Monseñor, que está en el matrimonio de personas del mismo sexo?
Ante estas situaciones y tantas otras que se están dando, también, queremos Monseñor, que alce su grave voz y diga de una vez por todas que un sistema económico que pone el beneficio de unos pocos por encima de la dignidad de las personas es inmoral, intrínsicamente malo, e incompatible con la moral cristiana, y que otra economía es posible y hay que emprender ya su búsqueda. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).


jueves, 23 de mayo de 2013

Rouco y la crisis




He  encontrado en Eclesalia una carta dirigida al Arzobispo de Madrid que pienso publicar mañana aprovechando que esta revista expresamente permite hacerlo con la condición de indica  de donde procede. Estoy completamente de acuerdo con el contenido y creo que con la intención del documento.

Me he preocupado de investigar lo que se ha publicado  sobre las declaraciones u orientaciones sobre este tema  del  Arzobispo. Este hombre “de Dios”  no ha dedicado ni veinte minutos a orientar desde la fe  a los cristianos  madrileños y españoles sobre  cómo comportarse como creyentes ante  la terrible situación que estamos padeciendo.  En dos discursos, uno a los obispos de la Conferencia Episcopal y otro de la Asociación Católica de Propagandistas, en ambos, casi de pasada, deja ver su pensamiento sobre este " nimio asunto".

En el primer discurso (Discurso de Rouco a la Conferencia Episcopaldespués de reconocer que la crisis es el factor más preocupante añadió: "No es nuestra misión entrar en el análisis ni en las soluciones  propiamente económicas ni políticas.... Pero sí es nuestro deber de pastores de la Iglesia ayudar al análisis cultural y moral necesario para llegar al fondo de las causas de la situación dificilísima que vivimos. Si no se sigue el camino que hace posible la caridad no será posible la solución de la crisis. Sin la caridad, es decir, sin la generosidad sincera, movida en último término por el amor de Dios y del prójimo, será imposible introducir los cambios necesarios en el estilo de vida y en las costumbres sociales y políticas que han conducido a la crisis y que seguirán amenazantes aún cuando hayan sido solucionados los problemas más graves, Dios quiera pronto"
¡No les he dicho que lo nuestro es la caridad! ¡jod...!

¡Está claro que este hombre tiene una inteligencia privilegiada y hace unos análisis profundos e inspirados en el más intenso sentimiento cristiano! Se sale por la tangente diciendo que su obligación es hacer un "análisis cultural" No se atreve a decir que hace un análisis fuera de la vida por que si hiciera un análisis pegado realidad tendría que aceptar que la economía y la política no se solucionan con la caridad sino con la justicia. La caridad es para él la coartada y además muy apropiado para un clérigo y sobre todo le permite no comprometerse.

Usar vocabulario religioso con apariencia de santidad pero sin comprometerse es un traición al pensamiento y la forma de vida de Jesús. Por eso yo digo que  los que actúa así tienen poco de cristianos, aunque sean obispo. La tenemos cruda si esperamos que nos ayude a vivir según el Evangelio! Por eso no da respuesta a varios colectivos cristianos que le están pidiendo, desde hace años, que ejerza su función profética.  

Según El País, en el  Discurso de Rouco a la Conferencia Episcopal   a la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP), que he citado, su planteamiento es aún más profundo y su consejo más adecuado a la doctrina de Jesús. El País informa que El cardenal Antonio María Rouco cerró el (acto) con esta afirmación: “Las crisis nunca se resuelven contra Dios. Si alguien conoce de alguna crisis de la que se haya salido contra Dios, que lo diga”. ¡Realmente genial! No se dará cuenta  el cardenal que cuando uno se pasa de simple se le ve la patita. ¿Qué patita? La patita de estadista, diplomático, rico y gran señor  que utiliza a Dios como pretexto para no comprometerse y como coartada para afianzarse en su posición de poder. Digámoslo sin ambages está utilizando a Dios para sus propios interese, por supuesto, no religiosos sino políticos.

Hace unos meses dejó ver su patita sin ningún pudor cuando de forma fulminante prohibió la difusión de un comunicado de la HOAC (Hermandad Obrera de Acción Católica) y la JOC (Juventud Obrera Católica) que su misma Delegación de Pastoral del Trabajo había pedido a los párrocos de Madrid leyeran en la misas del domingo.

El manifiesto, muy equilibrado y nada radical, dice quela dignidad del trabajo ha de ser criterio de la economía” (citan a Benedicto XVI y su «Caritas in veritate»); aseguran que la reforma es “otra agresión al trabajo humano como principio de vida” (una idea del Vaticano II), y que se trata de “otra vuelta de tuerca para flexibilizar el mercado de trabajo”, pero “no podemos seguir flexibilizando sin garantizar la seguridad de una vida digna para el trabajador y su familia”. Sencillamente la HOAC y  la JOC  ponen de manifiesto que un “somero análisis es suficiente para constatar que por muchas vueltas que se le dé, la reforma laboral del PP es netamente incompatible con la Doctrina Social de la Iglesia”.

La orden de Rouco prohibiendo la lectura decía que “su diócesis no se identifica con el contenido del comunicado de estas dos organizaciones cristiana”. Como siempre tan escueto y breve. Para entender su pensamiento pongámoslo en lenguaje directo: La diócesis de Rouco  entiende que la reforma laboral defiéndela dignidad del trabajo  como criterio de la economía, defiende el trabajo humano como principio de vida y es perfectamente compatible con la Doctrina Social de Iglesia.
Con permiso de Cortés

Se podría entender que a Rouco no le gustara la forma como se presenta el comunicado y  “pero negar el núcleo de su contenido no es posible salvo que mediase un ejercicio de ceguera voluntaria. Ejercicio que además alimenta la idea adversa de que el episcopado estará a partir un piñón con el PP gobernante en todo lo que haga falta”